¿Traidores?
¿Ellos?
¿Cómo?
¿Por qué arruinarían su vida así?
―¡Esto no tiene sentido! ¡Mi esposa no es una traidora! ―gritó un hombre de rasgos asiáticos.
―¿Estás diciendo que nos hemos equivocado, Yuno? ―siseó Verona, apareciendo por detrás de él―. Mira a tu alrededor. De todas las personas que están acá esta noche sólo unos cuantos fueron manchados por la traición y deben pagar por ello. ¿Crees que fue un error? Nosotros no cometemos errores, pero es un gusto que tú estés fuera de esto. De es