Los autos se detuvieron cerca del camino que daba a la entrada de los terrenos de L’guevet. Con un derrape que causó un levantamiento de tierra. Inmediatamente los equipos descendieron, y entre ellos se encontraba su alteza real siendo escoltado por sus guardias personales.
―Si algo ocurre ya sabe lo que debe hacer, señor. No se arriesgue demasiado y no los provoque más de lo debido ―le recomendó Jax, quien usaba una mascarilla para ocultar su identidad al igual que los demás agentes federales―