La situación era extremadamente complicada y el príncipe heredero no deseaba extenderse demasiado. Sabía perfectamente que Malik estaba comprándole tiempo allá afuera, así que iba a contra reloj y que en cualquier momento tocarían a la puerta. Y si venían los Velghary, no habría manera de hacer que ignoren la presencia del grupo de chicos que en ese momento le gritaban.
Tenía el derecho de hacerlo.
Ellos tenían todo el derecho de estar enojados por lo que les hico, por cómo los trató, o peor aú