―¿Estás bien? ―Malik lo miró con preocupación cuando se detuvo a su lado―. No luces muy bien.
El príncipe respiró profundo y soltó una larga bocanada de aire para oxigenar su cuerpo al igual que su mente.
―Lo estoy, sólo… Era importante hablar con ellos.
―Si quieres podemos encontrar una manera de sacarte del planetario. Ellos no podrían evitarlo si se presenta una situación ante el público.
―No, no… Puedo manejarlo ―aseguró.
El asistente no estaba para nada convencido con lo que su jefe le dec