Una vez más Soren y Peter se encontraban en aquella casa de seguridad resguardada por agentes del FBI. El agente Fell les mostraba las imágenes más recientes tomadas a Thierry Gerard durante su estadía en Colombia.
—¿Sabemos lo que hacía ahí? —indagó Soren, analizando las imágenes en la tableta.
—No. Sabemos que salió un par de veces, pero siempre era escoltado y se nos fue difícil acercarnos —contestó el agente desde el otro lado del escritorio—. Mi gente logró seguirlo a un restaurante en don