Daliah escuchaba a Madeline hablar sobre las actividades que tendría que realizar el día siguiente. Solamente habían pasado unos cuantos días, pero ya se sentía agotada mental y físicamente. Una parte de ella deseaba dormir por varios días o simplemente encerrarse en su recamara a comer helado, galletas y ver series. Quería relajarse, estar en pijama y no preocuparse por lucir siempre perfecta.
—¿Señorita? —su asistente enunció, pues notó que no le estaba prestando atención—. ¿Escuchó lo que di