60

Despertar en sus brazos sólo me hizo volver a llorar. Me acurruqué contra su pecho, la cara junto a su piel cálida. Me acarició las mejillas amoratadas y me estrechó en silencio, besando mi pelo.

—Tu hermana tiene razón, mi señor —murmuré con voz entrecortada—. Esto no puede seguir así.

—Comprendo—dijo con amargura—. Quieres marcharte.

—Quisiera que te decidas, mi señor. Tus dudas son la raíz de todo esto.

—¿Qué me decida? ¿A qué te refieres?

Rocé su pe

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App