Mundo ficciónIniciar sesiónNo sabía si alegrarme o lamentar que el invierno resultara más breve que en años anteriores. La nieve se marchó al norte a fines de febrero, y a principios de marzo todo el bosque se veía como si ya hubiera comenzado la primavera.
El brazo del lobo estaba sanando bien, y desde la última escaramuza pasaba conmigo tres o cuatro días seguidos. Aunque su lesión lo mantenía alejado de los enfrentamientos en la pradera, esa mañana un cuervo trajo un mensaje de la princesa para él:
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