Grigori, con desdén, abrió el fólder. Lo primero que vio fue un certificado de defunción. Luego, un acta de hospitalización. La lectura fue rápida, pero la letra en el papel comenzó a danzar ante sus ojos cuando llegó a la parte final. Era la autopsia de la primera esposa de Grigori.
Grigori levantó la mirada rápidamente, la rabia y el terror dibujándose en su rostro. Sus ojos buscaron a Dominik, buscando una explicación, buscando cómo era posible que su hijo menor fuera el guardián de este sec