Dominik vio a su hermana antes de que ella llegara hasta él. La forma en que caminaba, la rigidez en sus hombros, la respiración acelerada que apenas intentaba disimular... algo había pasado. Algo que no le gustaba.
Se separó del grupo de socios con los que estaba conversando y se abrió paso entre los invitados hasta alcanzarla. Samantha, que también había notado la llegada de Lenna, se acercó desde el otro lado, su expresión preocupada.
—¿Qué quería Gregori de ti? —preguntó Dominik en voz baja