Capítulo 85 —Eres libre
Narrador:
Ambos se vistieron en silencio, aún con la respiración alterada y el pulso corriendo desbocado. Cleo abotonaba su camisa con dedos temblorosos, mientras Nerón, de espaldas a ella, se colocaba el cinturón sin decir una palabra. El silencio no era incómodo. Era denso, cargado, como si todo lo que acababa de pasar aún estuviera suspendido en el aire.
Cleo fue la primera en moverse hacia la puerta. Ya tenía la mano en el picaporte cuando sintió su paso firme detrás.