Capítulo 56 —Eres impresionante
Narrador:
Nerón la observó en silencio durante varios segundos. Luego se acercó, despacio, con la misma intensidad con la que otras veces había tomado su cuerpo, pero esta vez sin tocarla. Solo la miraba. Hasta que alzó la mano y le apartó un mechón detrás de la oreja, sin apuro, como si buscara memorizar cada línea de su rostro.
—Yo quisiera seguir —dijo, y su voz fue un susurro grave, tan firme como contenido —No sé en qué va a terminar esto, ni si tiene sentido