Capítulo 31 —La besé con tu sabor en la boca
Narrador:
El silencio dentro del coche era sofocante. Cleo tenía la espalda rígida contra el asiento, la mirada clavada en el parabrisas y las manos apretadas sobre el bolso. El corazón le latía con tanta fuerza que apenas podía oír otra cosa. No sabía si era rabia, humillación, deseo… o todo junto enredado en un nudo que no la dejaba respirar. Nerón no dijo nada. Solo arrancó el motor y avanzó unos metros, despacio, como si tuviera todo el tiempo del