Capítulo 111 —Me están asustando
Narrador:
El coche se detuvo frente a la mansión. Nerón abrió la puerta y, sin soltar la mano de Cleo, la guió hacia adentro. Ella sentía el corazón desbocado, pero lo seguía sin vacilar. Al entrar, la casa estaba en silencio, solo la tenue luz de los pasillos y de la chimenea encendida. Nerón echó un vistazo hacia arriba, hacia las habitaciones.
—¡Lía! —su voz grave retumbó en toda la casa, desde el pie de la escalera.
—¡Ya bajo! —respondió ella desde su habitac