2. Nina trata de defenderse

Cuando Nina intenta convertirse en lobo ante ella cae como del cielo alguien más que la obliga a retroceder un par de pasos.

—Leandro, me preguntaba porque tu asqueroso aroma se encontraba tan cerca de las tierras de lo familia Driscoll —la mirada de Leandro se afina y sus ojos brillan más de la cuenta al mirar a Zero ante él.

—No es una sorpresa encontrar el niñero de Nina cerca de ella—Zero se cruza de brazos ante su respuesta, pero sin apartarse de donde estaba.

—Ya se te ha dicho muchas veces, no puedes estar cerca de Nina. Damián lo ha prohibido, ¿acaso eres sordo?

—Nina es mi loba elegida, la diosa de la luna la ha elegido para ser mi esposa, Damián no puede evitarlo. Debe aceptar las reglas.

Zero mira de reojo a Nina quien se encontraba detrás de él, esa chica sí que causaba problemas a su amo.

—No me casare contigo, no me importa que yo sea tu luna Leandro ya he rechazado ser tu pareja destino —la joven le grita aun a espaldas de la mano derecha de Damián.

—¡Ya la oíste!

Ambos sujetos se miran fijamente, Zero conocía a Leandro, no iba a descansar hasta marcar a Nina, aunque sea a la fuerza, aunque ella lo haya rechazado él no iba a desistir.

—No aceptare un no por respuesta.

De la nada Leandro se transforma en una bestia de pelaje marrón claro, Nina se protege contra la espalda de Zero al ver a esa bestia ante ella. y fue ante ese contacto que ella siente como Zero se transforma en un enorme lobo plateado.

Ella retrocede y se esconde tras unos arbustos para verlos a ambos.

Observa cómo se gruñen mostrando sus poderosos colmillos, a pesar de que ella también era un lobo, no era tan imponente como esos dos. Ella tan solo era muy chica, y ellos enormes.

—No la tocaras, hagas lo que hagas Nina jamás será tuya, Leandro —Zero habla en la mente de Leandro y este solo consigue gruñirle.

—¡Eso está por verse! Maldito entrometido de m****a, solo eres un sirviente más.

Fue Leandro quien ataco primero abriendo su mandíbula para encajar sus colmillos en el cuerpo de Zero. Pero el lobo plateado esquiva la mordida y a cambio gira para tomar a Leandro por el cuello y morder con fuerza.

El lobo marrón chilla ante la poderosa mordida, pero logra librarse de su ataque con ayuda de sus patas, Zero se aleja mientras que sacude su morro y observa fijamente a Leandro quien empieza a dar vueltas de un lado para otro.

—Damián tendrá que entregarla por las buenas, no puede continuar manteniéndola alejada de mí, por la ley impuestas por los ancianos, Nina me pertenece.

—No si ella se prenda de otro lobo, tú no eres su lobo destino, no puedes obligarla a ser tu esposa cuando ella aún no ha presentado su celo y mucho menos ha conocido a su lobo.

Leandro frunce el ceño y muestra más violentamente sus colmillos ante el hecho de imaginársela con otro lobo.

—No pretendo permitírselo, ella será mía.

Vuelve atacar a Zero y este ya estaba preparado para ese ataque, vuelve a esquivarlo y en esa oportunidad coje a Leandro por la columna para morderlo con severidad causándole daño, pero no de muerte.

—¡AAAAAH! —el lobo chillo del dolor y rápido se defiende para librarse de los dientes de Zero.

En cuanto se libera sale corriendo lejos de él y se pierde entre los matorrales a toda velocidad, Zero gruñe mientras que lo ve alejarse de las tierras de su mano, lame su hocico ensangrentado y luego fija su mirada hacia donde estaba Nina escondida.

Ella parpadea varias veces y sale detrás de los arbustos para acercarse a él, Zero le gruñe y ella se detiene en seco.

—Lo siento, tuve que salir de casa, me estaba asfixiando tanto encierro —baja la cabeza mientras que se excusa.

—te he dicho miles de veces que no debes salir sola y mucho menos de noche, mira lo que has provocado con tus juegos —ella alza la mirada para ver al lobo ante ella.

—¿juegos? ¿crees que lo hago por jugar? No soy una niña, Zero, ya soy una mujer así que no me trates como una bebé.

—¡Eres una cachorra todavía!

La joven se enfurece cuando lo oye mencionar aquella palabra, “cachorra” todo el mundo la catalogaba como una bebé que no podía protegerse sola, pero todo estaban equivocado, era la hija un gran alpha, por sus venas corre sangre de ancestros muy poderosos, ¿porque diablos la miraban como una bebé?

Sobre todo, Zero, él… él la miraba como una cachorrita y lo odiaba.

La pelinegra tira los dulces en el suelo lleno de hojas secas y termina por transformarse en un lobo negro de ojos azules, no era tan imponente como Zero, pero uno de los pocos lobos negros que existían en la manada.

Zero al ver a aquella loba negra se sorprende de lo mucho que había crecido en su forma lobuna, el lobo plateado frunce el ceño al ver que ella afina la mirada y le gruñe mostrando sus colmillos apenas en crecimiento.

¿lo estaba retando?

Jamás lucharía contra la sobrina de su amo Damián.

—Solo eres un idiota que no sabe nada de mí.

La loba se abalanza contra él mordiéndolo en el hombro con fuerza, y a pesar de que era una cachorra logro lastimarlo. Pero eso fue todo lo que ella hizo, al morderlo siguió el camino a casa, Zero la ve alejarse entre los árboles corriendo a toda prisa.

Su espeso pelaje oscuro se perdió en medio en la oscuridad, él observa un poco más hasta que baja la mirada y mira su hombro.

Por su pelaje plateado deslizaba sangre la cual empieza a lamer, era la primera vez que Nina lo lastimaba.

Pronto el lobo se transforma en humano quedando completamente desnudo, mira su hombro y ve la enorme herida que ella le causo. Pero pronto sanaría, en eso un aroma dulce llega a su olfato baja la mirada y pilla la caja de dulces que Nina llevaba en las manos.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP