Narra Valeria
A veces me cuesta procesar que todo esto sea real. Conocer el amor de verdad, ese que no pide nada a cambio, y sentir el peso dulce de mis hijos en mis brazos... es inevitable pensar en mis padres. En la familia que pude haber tenido con ellos si la vida no hubiera sido tan cruel.
La reunión en la mansión de los Gorkis resultó ser más tranquila de lo que esperaba. Pude observar una faceta de ellos que desconocía: Gastón estaba allí, contenido; vi a una abuela radiante, a una tía al