Capítulo 44 – Ecos del Milagro
—D-de pie…
La voz de Garrick era casi inaudible. Sus manos temblaban con violencia mientras miraba a su hija.
Lyria seguía de pie.
Inestable. Sus piernas temblaban. Pero era innegable: estaba de pie.
—Padre…
La niña la llamó en voz baja, como si temiera que cualquier sonido pudiera romper ese momento.
Garrick se cubrió la boca con la mano. Las lágrimas cayeron en silencio.
—Lyria… tú… estás de pie…
Avanzó un paso. Luego otro. Hasta que, finalmente, sus rod