Capítulo 74
Juliana había notado al vaquero desde el instante en que entró al bar. Había algo en él que atraía su mirada como un imán. Sintió un escalofrío sin entender por qué.
La amiga, al percibir su interés, le había susurrado al oído:
—Ese de ahí es extraño… dicen que es el hombre más extraño de la ciudad.
Juliana rió, ignorando la advertencia. Extraño o no, había algo en él que la llamaba.
Ahora, en la pista de baile, el mundo giraba demasiado despacio… o demasiado rápido. No sabía decirl