Capítulo 50
Minutos después, Andréia terminó aceptando el trabajo, incluso en contra de su propia voluntad. No porque quisiera, sino porque tendría comida y un techo sobre su cabeza. Era eso o la calle.
Aun así, desde el primer instante, trazó un plan silencioso: saldría de allí lo más rápido posible. No quería esa vida. Guardaría cada centavo que lograra conseguir, alquilaría una casa sencilla y sobreviviría durante algunos meses hasta encontrar un trabajo digno, algo que no se pareciera en na