Capítulo 12
Dolores se aferraba al antebrazo de Zacky con tanta fuerza que las uñas marcaron la piel gruesa. Él sentía su temblor, no era solo de frío, era pánico puro.
— Respira, corazón… ya está terminando — murmuró, intentando calmarla.
Pero otro trueno cayó, más fuerte, y su cuerpo se puso rígido.
— Ey — dijo cerca de su oído. — Yo estoy aquí. No estás sola en esto.
Momentos después, vieron la luz del balcón encendida. Pedro, desde la ventana del área gourmet, observó cuando las siluetas se