Capítulo 10
Zacky regresó a la casa y vio a Cristina llegando en moto. La joven estacionó frente a la veranda, se quitó el casco y le ofreció la habitual sonrisa insinuante, la misma que él ya estaba cansado de ignorar.
—Buenos días, señor Zacky —dijo ella, con un brillo cargado de intenciones en los ojos.
—Buenos días, Cristina —respondió, directo—. Quiero que hoy empieces por el área gourmet.
Ella frunció el ceño, confundida.
—¿No sería mejor que empezara por la casa, como siempre?
Él parpade