Narrado por Alissa
La frialdad de la mansión Knight nunca se había sentido tan hostil como este viernes por la noche. Estaba de pie en el gran salón principal, con los brazos cruzados sobre el pecho y la mirada fija en el suelo de mármol pulido, sintiendo cómo el lado derecho de mi rostro ardía con una intensidad humillante.
Frente a mí, Victoria Knight, la madre de Daniel, respiraba de forma agitada, sosteniendo aún su bolso de diseñador con una mano temblorosa de pura indignación aristocrátic