Mientras la relación de Theodore y Annette parece ir viento en popa, la relación entre Smith y Kate es caótica. Cuando la pelirroja visitó a Gerald esa mañana, supo que realmente nunca había dejado de sentir amor por él, a pesar de que su romance inició de forma inesperada y llena de mucha intensidad, lo cierto era que aquella pasión se había convertido en un sentimiento profundo.
—Supe que estuviste visitando a Gerald Fitzgerald. —espetó.
—¡Sí! Fui a verlo, Smith —contestó en tono hostil.