Finalmente abordaron el avión en la sección de primera clase. Priscila se sentó del lado de la ventanilla, Gerald prefirió el del pasillo; de esa manera podía estar pendiente de su amante, quien estaba ubicada en el sector de segunda clase. Aquel juego era bastante peligroso, pero Gerald y Kate parecían disfrutarlo plenamente. La idea de estar juntos y retar su buena suerte, los excitaba a ambos.
Priscila se quedó dormida durante el vuelo, luego de las horas de trasnocho necesitaba descansar,