Amaia Domínguez García
Puerto Vallarta, Jalisco, México
Axel sacó los trastes de la cena, para ponerlos en un carrito y dejar todo fuera de la habitación, después destapó una botella de vino y sirvió en dos copas lo que me dio mucha risa, si justamente las ocasiones que nos habíamos enojado, el desacuerdo era por eso mismo por el alcohol y ahora el me daba de tomar, ironías de la vida.
–Amaia, mi amor – Me dijo al oído – Te amo preciosa, tomemos un poco de vino, pero solo un poco.
–Sí, mi amor,