Capítulo 294
Axel Vega Lazcano
León, Guanajuato, México
Después de lo que le dije a mi hermosa mujer, ella se pudo calmar un poco y fue lo mejor. Amaia tenía que tener toda la seguridad que solo a ella la puedo amar y a ninguna otra mujer, ella es la mujer a la que siempre quiero tener a mi lado por lo que me reste de vida. Estábamos abrazados y muy tranquilos cuando la güera y Cris, llegaron con la medicina de Amaia.
–Chicos, había un tráfico desquiciado – Dijo Ivanna – Amaia, qué bueno que ya