Capítulo 252
Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Axel me abrazó, me besó y me consintió mucho y aunque lo pensó un poco, al final accedió a lo que yo le estaba diciendo. Teníamos la obligación de sacar todo lo que trajo del despacho de mi papá. Teníamos que empezar a llamar a sus clientes y al poco tiempo de decir eso, convertimos la sala, la mesa de la cocina y el comedor en un tipo despacho con papeles por todos lados. Yo puse a hacer café en la cafetera y en cuanto estuvo listo,