Axel Vega Lazcano
Zacatlán de las Manzanas, Puebla, México
La primera noche que estuvimos en Zacatlán pudimos salir a caminar de noche con Amaia para recorrer ese maravilloso lugar y oler el aroma hermoso a bosque, un aroma que nos embriagó los sentidos a Amaia y a mí y que nos llenó de calma, que era lo que ella necesitaba después de lo que pasó cuando la llamó Ale, yo necesitaba investigar más de que tanto sabía Cecilia, pero al volver a la casa que rentamos, quería que Amaia se sintiera mejo