Valeria Sanroman
El sol brilla intensamente, y el bullicio del mercado se mezcla con el olor de frutas frescas y especias. Estoy arrastrando las bolsas llenas de víveres, mis manos se sienten cansadas y la sombra de mi vientre avanza, pesada y cálida. Me detengo un momento, buscando un lugar donde recargarme, y es entonces cuando siento que algo cambia dentro de mí.
Un retortijón agudo se apodera de mi abdomen, como si un nudo se hubiera apretado en mi interior. Respiro hondo, tratando de calma