Valeria Sanroman
Las semanas desde la muerte de mi padre han sido un torbellino de emociones. Todo lo que creía saber sobre mi vida se ha desmoronado como un castillo de naipes. Ahora soy la heredera de una fortuna inimaginable, hija de uno de los hombres más poderosos del mundo, pero esa riqueza no puede llenar el vacío de tantos años perdidos. La muerte de mi madre y la ausencia de mi padre pesan más que el oro que podría tener entre mis manos. Mi hijo, pequeño y vulnerable, es lo único que m