Valeria Sanroman
—Valeria —dice, y su voz es un susurro, pero en mi mente resuena como un trueno.
Mis ojos se encuentran con los suyos, y en ese instante, el mundo exterior se desdibuja. Todo lo que he sentido en su ausencia se agolpa en mi pecho: dolor, anhelo, ira, amor. No puedo moverme, como si las raíces de mi vida estuvieran entrelazadas con el suelo, incapaz de soltarme. Sus ojos, esos ojos verdes que tanto he deseado ver, me atraviesan, y de repente, todas mis defensas comienzan a desmo