Capítulo 50 —La sombra de la duda
El ascensor bajó con un zumbido casi imperceptible, dejando atrás la calidez del penthouse. En el vestíbulo de servicio, el aire era diferente: frío, cargado de la inercia del mando y la vigilancia constante. Román Adler, caminaba con paso firme. Su figura, aun en la madurez, conservaba la amenaza de un depredador que nunca ha necesitado afilar sus garras. A su lado, Aylin caminaba con la frente alta, pero sus facciones.
A medio camino hacia la salida, una figur