Capítulo 31 —El umbral del renacer
De pronto, los dedos delgados de Ivanka se detuvieron. Hizo un acercamiento a una ilustración abstracta, minimalista pero de una fuerza visual arrolladora. No era el dibujo literal de un ave con plumaje denso y chillón; eran trazos finos, elegantes y afilados en tinta negra azabache que simulaban el despliegue de unas alas ascendentes, una silueta sutil que emergía de unas líneas geométricas que semejaban cenizas disipándose en el aire. Las alas nacían con deli