Capítulo 25 —¿Nunca?
La pantalla seguía proyectando la comedia romántica, inundando el dormitorio con diálogos ligeros y música de fondo. Ivanka permanecía recostada a su lado, con los dedos delgados aún en la mano de Dante sobre el colchón. El ambiente era pacífico, una burbuja de normalidad que ninguno de los dos recordaba haber experimentado en años.
En mitad de una escena, Dante estiró el brazo izquierdo, tomó la botella de cerveza de la mesita de noche y le dio un trago largo y pausado. Sin