55: Sé la señora Steiner.
El pelinegro recibe llamadas de un teléfono desconocido pero además de que no le gusta atender así como así esos números, su teléfono está tan descargado que no podrá soportar un segundo de llamada más, así que lo apaga, y suspira.
Agradece que West le haya dado dos días de descanso. Le da tiempo para asimilar todo y estar para la rubia.
Esta despierta de repente, sintiendo el enorme vacío en su pecho. Se intenta levantar de la camilla pero la mano de Dorian toca su hombro devolviéndola a su s