56: El oxígeno del otro.
La rubia jadea por la impresión.
—¿Estás... hablando en... serio? —Mira el rostro del hombre, sin poder creerlo.
Dorian suelta una pequeña risa, nervioso, nostálgico, enamorado.
—¡S-Sí! —Toma sus manos y las besa—. No tengo un anillo ahora pero yo... Te lo daré pronto, sí... —Sonríe, y Leslie se abraza a él mientras llora, llena de felicidad y nostalgia—. Lo siento por proponerte esto justo ahora, pequeña pero... —La separa y junta sus frentes, desesperado—. Quiero estar toda mi vida contigo,