Capítulo 55 – me haces falta
Mateo:
Cuando entré en la habitación de Brenda, ella se encontraba en uno de los sillones, sentada
con un libro en sus manos. Me acerqué y me senté, al hacerlo pude ver como su cuerpo
daba un pequeño brinco, supongo que Izan era el responsable de que esa jovencita se
pusiera nerviosa al tenerme en frente
− Tú y yo, tenemos que hablar – le dije ni bien me acomodé en el otro sillón – Me
presento, soy Mateo Amery – y sonreí – pero creo que eso ya lo sabes –