Capítulo 87 – Las llaves
Narrador:
Ema, con el corazón latiéndole a un millón de pulsaciones por segundo y a punto de salírsele del pecho, se mete sigilosamente en la habitación de Mateo mientras él se encuentra durmiendo. Logra al fin acercarse a la mesa de noche que tiene las llaves para liberar a Brenda de su prisión. Cuando casi las alcanza, Mateo resopla profundamente, Ema queda paralizada por el pánico de que se despierte y la descubra, pero la suerte está de su lado y Mateo vuelve a sumi