Durante todo ese tiempo con dirección a la salida, estuvo siempre manteniendo a Annie férreamente pegada a su costado. Su brazo alrededor de la cintura de ella, protegiéndola del mundo entero.
Cuando finalmente cruzaron las puertas de cristal y la fría brisa nocturna las golpeó, la adrenalina que había mantenido a Annie en pie comenzó a desvanecerse. El impacto de la humillación pública, la imagen del expediente de su padre ardiendo en esa inmensa pantalla y la crueldad de las víboras que la r