— La manada de tu padre tiene guerreros… — Continuó Eros. — Guerreros muy fuertes.
Él caminó hasta quedar frente a ella.
— Si envías un mensaje… O si lo convences a él de enviarlo, nadie afuera de esta manada saben que ellos están prisioneros o que fueron acusados de traición, si lo hacen y llaman a sus tropas, yo los liberaré como si nada hubiera pasado… — Explicó Eros.
— Quieres que las tropas de mi padre, ¿Vengan a ayudarte? — Liana lo miró fijamente, perpleja.
— Si su alfa los llama… Su