Capítulo 41 — Tiempo a solas.
Mi habitación temporal ahora mismo parecía un campo de guerra de ropa esparcida por todos lados.
Sostuve un vestido veraniego contra mi cuerpo y luego un conjunto de dos piezas, frunciendo el ceño frente al espejo de cuerpo entero.
No me gustaba nada y tenía que ocultar las marcas que me había dejado Holden en el cuello, cosa que con mi sudadera podría lograr; pero él no me dejaba usar nada de eso.
A este paso me quedaría en sujetador y braguitas; ya llevaba diez minutos en este plan.
Aghh,