Capítulo 28 — Amor verdadero.
Holden apareció a mi lado unos veinte minutos después.
Solo se sentó, sin tocarme y dejando un espacio prudente que ahora mismo sentía como un abismo. El atardecer estaba en su mayor esplendor, haciendo que todo el lugar se viera increíble.
Deberíamos irnos porque no me gustaría llegar otra noche tarde a casa.
Estuvimos un buen rato en silencio, simplemente observando el paisaje, pero después fue él quien rompió el silencio.
—¿Sabes? —habló por fin, luciendo bastante tranquilo a pesar de lo que