Cuando las puertas del ascensor se cerraron y comenzamos a subir directamente hacia el penthouse de Holden, no pude evitar sentirme un poco ansiosa.
Él y yo, solos después de lo que pasó en mi habitación... Mmm, no era tan buena idea.
Sin embargo, cuando las puertas volvieron a abrirse, mostrándome el salón principal, borré cualquier preocupación de mi mente y me quedé con la boca abierta.
Oh. Por. Dios.
No me esperaba menos de Holden Somerset.
¡Joder, esto es increíble!
—Bueno, aquí estamos —m