— ¡¿Qué…?!, ¡¿qué demonios?!, mi teléfono está en silencio… No entiendo, yo no lo configure así.
Albert revisó nuevamente, ¿cómo es que no había escuchado todas esas llamadas?
— Déjame ver…
Megan se acercó extrañada, solo para mirar y efectivamente, el aparato estaba en silencio, allí estaba la lista de llamadas perdidas de los números registrados, pero además, había varias llamadas perdidas de un número desconocido para Albert, uno que Megan, sí conocía bien.
Era de la escuela de April.
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