El convoy de seguridad de KORALVEGA, una serpiente de acero negro y luces estroboscópicas azules y rojas, rompió el tráfico denso de la tarde en Polanco para detenerse con una precisión militar milimétrica frente a la entrada principal de la Torre Corporativa.
Los escoltas, con sus trajes oscuros y auriculares en espiral, descendieron de los vehículos de apoyo antes de que las ruedas de la camioneta principal dejaran de girar por completo, formando un perímetro de seguridad instantáneo y agresi