Valentina Petrova
Alguien acariciaba mi cabello así que abrí los ojos, me sorprendió al ver a Amara ahí aún lado de mí, aún así no me movi por ningún motivo.
Ella me regaló una sonrisa tierna, sus ojos ya no eran tan claros como el día de ayer.
— Buenos días Valentina — Me dijo sin sonriendo
— Buenos días amara— Me senté en la cama, ella se movió y tomó una bandeja de lo que parecía ser oro y colocó en mis piernas, ahí estaba él desayuno.
— He traído comida para ti — Me indico
Asentí
— Much