Valentina Petrova
Vimos como Nicolás, Noah, Enrique y el señor fabricio salían de la mansión con caras de preocupados y rápido.
Claro que tenía preguntas que hacer sin embargo preferí no hacerlas.
María y yo corrimos escaleras arribas tomadas de la mano, obedeciendo así lo que Enrique nos había dicho hacer, una vez que llegamos a la habitación de Sarah comenzamos a tocar desesperadas esperando que ella abriera pero nada.
Intenté abrir la puerta un par de veces pero esta tenía el seguro puesto