EXTRA XXII. DISPUTA FAMILIAR
NARRADORA
“¡No, no, es su padre!”, le respondió a Soul intentando arreglar las cosas sin llevarlo a los extremos.
Beof enseguida sospechó de la identidad del atacante y su lobo también reconoció el olor, pero una cosa era no luchar a muerte con el suegrito y otra muy distinta dejarse asesinar en el jardín.
—¡Escúcheme, Regente, yo puedo expli…! ¡MALDITA SEA!—. Ni explicación ni un comino, el lycan oscuro le fue encima como una locomotora sin frenos.
—¡Papá, no!—. Amara gritó, incorporándose de