EXTRA VI. CAYENDO EN LA TRAMPA
NARRADORA
Victoria casi tuvo que rogarle a su padre para que no la obligara a quedarse en una de sus sesiones de aprendizaje “papá y niña”.
¡Que ya era muy vieja para eso!
Gracias a todos los cielos que su madre sí la entendía mejor y “entretuvo” al príncipe vampiro para que ella escapara con sus primas.
Amara miraba nerviosa desde la colina a las luces más abajo de la ciudad, que estaba dominada principalmente por hechiceros y vampiros.
Se podía ver también algún que otro hombre lobo, princip