96. SILAS ESTÁ CERCA
NARRADORA
—¡Lyra, querida! Solo pensé en dejarles espacio a la reunión familiar —se acercó a darle igual un abrazo.
—Pero si ya tú eres de la familia… no solo una amiga, ¿no?
Lavinia casi se atraganta con la sonrisa en los labios, parada como una idiota frente a Lyra y al lado de Laziel, que también la miraba secretamente divertido.
—Yo… bueno, lo lamento por… bueno, tú sabes… ¡Ay, ya qué! —estalló de repente, cansada de fingir como una adolescente pillada in fraganti.
—. ¡Me acosté con tu